Catequesis para primera comunión. La guía definitiva

catequesis-primera-comunion

Es primordial que los hijos entre los 7 a 12 años reciban la educación religiosa, para que un futuro estos, sean hombres y mujeres que vivan en la fe. Antes de recibir la eucaristía estos pequeños ante deben hacer una preparación. Muchos la reciben en sus mismos colegios, y otros en la iglesia más cercana a su localidad.

Si estás preparando la celebración de tu primera comunión, visita nuestra tienda de chapas y ¡elige tu modelo!

Como lo indica claramente el libro de proverbios, cito “instruye al niño en su camino, que aún de viejo no se apartará de él” (Prov: 22,6). El niño con el apoyo de sus padres, que principalmente son quienes le trasmiten los valores y la fe del evangelio, y en complemento con el libro de catequesis, aprenderán los pilares principales de la religión católica.

La familia se siente bendecida cuando su hijo se incorpora en la fe cristiana, el día que hace la primera comunión. Por ello, la importancia de que cada niño aprenda los valores cristianos desde muy pequeños, lo cual los guiara por un buen camino en la fe.

Ser educados en la fe cristiana, no debe ser solo reunir la mayor cantidad de conocimientos, sino que este pequeño logre ser una mejor persona y vivir en sociedad. Aquí es donde la catequesis juega un papel fundamental para su desarrollo, buscando despertar o madurar la verdadera fe en Jesús.

Entre los principales objetivos que debe tener la catequesis para la primera comunión, están:

  • La enseñanza, trasmitir el mensaje o conocimientos.
  • La vivencia, la actitud religiosa y las experiencias de la fe cristiana.
  • Aprender el mensaje de Jesús, conocerlo un poco más.
  • Saber leer y poder interpretar la palabra de Dios.
  • Suscitar a los seguidores de Cristo, siendo y viviendo con las enseñanzas del evangelio.
  • La incorporación a la iglesia católica, para vivir una gran comunidad de hermanos.
  • La iniciación en la oración para alcanzar el encuentro con Dios, formándolos para orar con amor de forma individual y en comunidad.
  • Por último, la celebración y el compromiso al recibir el sacramento de la eucaristía.

catequesis-primera-comunion-sin

Preparación para la Primera Comunión

Para alcanzar todos esos objetivos, el niño o niña debe recibir una adecuada preparación, que en este caso es, la catequesis de primera comunión. Donde tomará las enseñanzas de una persona que se denomina el catequista. La iglesia católica ha realizado esta práctica de forma habitual a través de la historia, asignando a cristianos sumidos en profunda fe.

Muchos piensan que el catequista viene siendo un profesor que les impartirá una materia más, pero en realidad no es así, se trata de un apóstol de la Nueva evangelización. Es quien será responsable de darle a conocer, la palabra a Cristo Jesús.

Para lograr ser catequista, esta persona tiene que reunir ciertas características, como saber propiciar el mejor clima favorable para sus alumnos, y no limitarse a solo trasmitir teoría, sino el verdadero amor por la oración y la vivencia de la fe.

De esta manera puede dar inicio a la preparación al camino de la fidelidad y a la formación de futuros hombres y mujeres en la vida cristiana. En la preparación el catequista, debe explicarles cuales son las nociones principales de la doctrina católica, de manera que los niños y jóvenes vallan asimilando, queriendo y entendiendo, como es sentir el amor de Jesús en sus almas.

Principalmente el catecismo busca que cada niño logre amarlo, desearlo, estimarlo, y siempre hacer el bien y saber alejarse del mal, y en un determinado momento sepan corregir sus defectos y se aprendan a vivir como hijos de Dios dignamente.

El compromiso no solo lo debe asumir el niño, la familia tiene que hacerlo también. El apoyo familiar y su participación, es fundamental durante todo este proceso de recibir su primera comunión.

Muchos padres se enfocan en el traje que lucirá ese día o los accesorios, así como en todos los preparativos que conlleva la celebración, y realmente olvidan que ellos son los pilares de la familia, y juntos deben trabajar para conservar la ilusión para el recibimiento de Jesús en la eucaristía.

En toda esta preparación, también los padres deben participar activamente como cabezas de familia, en no descuidar de acompañarlos a misa dominical, de esta forma el niño comprenderá que, a pesar de ser aún pequeño, ellos son miembros importantes de la iglesia católica.

Por ello, es de gran valor que el compromiso sea asumido por toda la familia. Para aquellos padres que solo se enfocan en el gran día, vestidos, recuerdos y celebraciones y demás, y olvidan que, no se puede hacer la primera comunión sin catequesis, recuerden que eso solo es un complemento, lo verdaderamente importante es que el pequeño tenga una apropiada formación o preparación.

Cuando ese día al fin llega, luego de una extensa preparación espiritual los estudiantes recibirán el sacramento de eucaristía frente a los fieles y los familiares. Todos con alegría y como una gran familia, viven ese momento espiritual, lleno de esperanza y fe.

La primera comunión es uno de los sacramentos donde los niños sienten la verdadera fe y las bendiciones, porque reciben el cuerpo y sangre de Cristo, formándose una firme unión entre los padres y ellos. Luego de tan importante acto religioso, todos se reúnen para celebrar y lucir sus trajes con gracia.

Muchos padres preparan una celebración aparte, donde invitan a muchos familiares, amigos y compañeros del niño o niña. En este evento buscan de agradecer las bendiciones que han sido derramadas sobre su familia y lo afortunados que han sido por cumplir con uno de los sacramentos con mayor importancia para su hijo.

Muchos se destacan y se esmeran en realizar una bonita recepción para sus invitados, donde decoran con colores pasteles la mesa principal, colocan deliciosos dulces y un rico pastel alusivo a la comunión. Entregan recuerdos hermosos que en su mayoría se tratan de cajas de dulces, pequeños rosarios o botellitas de agua bendita, muy propio para la ocasión.

Sin duda, todo niño debe ser guiado por el camino de la fe por su familia, y en el momento oportuno hacer que reciba la preparación para aceptar el sacramento de la eucaristía convertido en pan (la hostia) y el vino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para que esto funcione :) más info

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar